jueves, 25 de noviembre de 2010

Tras la máscara del gesiculador

Como en un carnaval continuo la sociedad se pone su máscara. Quienés somos y quién queremos ser nos lleva en ocasiones a disfrazar el yo para ser el otro, porque, en ocasiones ,solo siendo el otro podemos llevar a cabo nuestros anhelos, porque solo siendo el otro podemos liberarnos de las frustraciones y las limitaciones de quien realmente somos.
Luis Tavira comentando El teatro histórico en la trilógia antihistórica de Rodolfo Usigli dice:
“Hay una revolución implícita en esa urgencia de verdad: Usigli parte de la observación del caso particular trivial de la vida diaria a una universalización de lo mexicano”.

El gesticulador trata sobre la máscara, la mentira que oculta al hombre y sus ideales y como la mentira puede ser o no la vía para llegar a ser quien el hombre quiere ser. Octavio Paz en Máscara mexicanas, pag.176 dice que “nuestras mentiras reflejan simultaneamente nuestras carencias y nuestros apetitos , lo que no somos y lo que deseamos ser .” César Rubio el protagonista de El gesticulador que ha trabajado como profesor de historia en la universidad de México por unos pocos pesos, sabe de su fracaso, es consciente de que la vuelta a su pueblo natal es la consecuencia de no haber logrado sus anhelos de dirigir la universidad. La vuelta a la tierra es el recurso para acabar con el finjimiento llevado en la capital y del cual tanto se lamentan sus hijos. Y sabe que es un fracasado pero también reconoce que “esta dispuesto a todo”2 para asegurar el porvenir de sus hijos. En ese afán por dar todo a sus hijos, en ese afán de ser reconocido dejará que todo el mundo piense que él es el revolucionario mexicano que lleva su mismo nombre y que ha nacido en su mismo pueblo.
Octavio Paz como si de un forense se tratase, en el artículo ántes mencionado, secciona la sociedad mexicana mostrando la idiosincracia de un pueblo escondido tras una máscara donde la historia y la revolución han marcado el carácter de una nación. Para Octavio Paz la historia de México y del mexicano consiste en una lucha entre “formas y fórmulas” y dice hablando de México que “nuestras fórmulas jurídicas y morales , mutilan con frecuencia nuestro ser, nos impiden expresarnos y niegan satisfación a nuestros apetitos vitales” así el hombre mexicano “es un compuesto , y el mal y el bien se mezclan sutilmente en su alma”. Los personajes de El gesticulador son reflejo de esas formas y fórmulas, son personajes que se situan moralmente entre el bien y el mal, entre lo que son y lo que desean ser. César opta por vender “la verdad” que Bolton , el profesor americano quiere oir, y es que, él mismo es el revolucionario que ha desaparecido , que ha dejado de hacer la revolución con las armas y la política para hacer la revolución desde la educación. César permite que Bolton publique la información que le ha dado con una única premisa que es la de callar la identidad del revolucionario. Es notable la afirmación que hace Paz cuando escribe “el macho es un ser hermético , encerrado en sí mismo, capaz de guardarse y guardar lo que se le confía”, cabría preguntarse si Usigli considera poco “machos” a los norteamericanos,ya que este desvela el secreto, o quizás cuestiona el hecho de que como profesor en una universidad que da todas las facilidades para la investigación y la proyección profesional nunca tendrá que enfrentarse con valentía y hombría a los fantasmas del fracaso que acosan a César Rubio.
Las máscaras del universo mexicano no dejan fuera a sus mujeres Octavio Paz en la panorámica social que plantea dice de ellas:
“las mujeres son seres inferiores porque, al entregarse ,se abren. Su inferioridad es constitucional y radica en su sexo ,en su rajada ,herida que jamás cicatriza.”
“la mujer encarna la voluntad de la vida, que es por esencia impersonal, y en este hecho radica su imposibilidad de tener una vida personal. Ser ella misma , dueña de su deseo, su pasión ,o su capricho,es ser infiel a si misma”
En el gesticulador estas dos afirmaciones de Paz son plenamente visibles en los personajes de Elena y Julia, la madre supeditada a los desvarios de su marido, ve claramente que el que César continue alimentando la mentira en la que vive les llevará al desastre sin embargo,se supedita a él, no continua en su reclamación de parar la situación, y cuando ya todo es imparable ella solo le reclama atención, que vuelva a ser él mismo, el mismo hombre con el que se había casado, porque solo entonces le tenía para ella sola.
Julia que esta enamorada de un chico de la capital suspira por un cariño que de él nunca recibió , su condición de fea la supedita a un padre con poder para que los demás la vean bella, no y es sino en el momento en que su padre logra tal poder cuando pierde esa amargura que tenía al llegar al pueblo, pierde entonces toda capacidad de crítica para traicionandose así misma emborachandose del poder politico paterno. Sin duda el papel de Julia es crítica a una sociedad burguesa e hipócrita donde el tener una posición social elevada es moneda de cambio incluso para los sentimientos.
Octavio Paz reconoce ala mujer como parte mediadora al decir
“Gracias a ella se suavizan muchas de las asperezas de nuestras relaciones de “hombre a hombre””
Elena como madre cumple esa función en la obra con total claridad, al escuchar Miguel la conversación de su padre con Navarro y ser Rubio consciente de que su hijo ha descubierto la falsa en la que viven este demanda de su mujer que interceda en la relación de él y su hijo:
“es bueno que hables con Miguel. Es la única inquietud que me llevo : estubo muy extraño hace un rato; me parece que sabe algo. Tranquilízalo, Elena, es mi hijo.”
Sin duda Elena , como dice Paz, es un “símbolo que representa la estabilidad y continuidad de la raza.`[...]en la vida diaria su función consiste en hacer imperar la ley y el orden , la piedad y la dulzura”.
Cabe preguntarse por qué nadie denuncia la mentira, por qué todos dan por verdad la falsa identidad del profesor. Todos tienen un motivo para seguir tas la máscara del gesticulador :Elena no puede traicionar a su marido, seria traicionarse así misma, Julia perdería la posibilidad de tener un marido y Miguel antepone su deber como hijo a su busqueda de la verdad y Navarro consigue alzarse en el poder y asesinar doblemente al revolucionario dejando limpia de mancha su biografía. Pues como dice Paz “la mentira es un juego trágico, en el que arriesgamos parte de nuestro ser . Por eso es estéril su denuncia”
Como conclusión decir que morir tras la máscara permite a Rubio lo que señala Teodosio Fernández en Historia de la literatura hispanoamericana, pag.865:
“Usigli hizo morir a ese farsante en defensa de ideales auténticos , ideales que quedaran de nuevo a merced de sus asesinos y de todos los que habían participado de la falsificación y la corrupción del México posrevolucionario”

No hay comentarios:

Publicar un comentario